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Más de 650 desempleados de la provincia se forman como auxiliares de ayuda a domicilio

Más de 650 jiennenses en situación de desempleo han participado a lo largo de siete meses, seis de ellos en prácticas y el resto de teoría, en uno de los 46 programas formativos de “Auxiliar de ayuda a domicilio” que se han desarrollado en toda la provincia.

Una mujer ayuda a una persona de movilidad reducida a descender de un vehículo.

Esta actividad, recogida en el ámbito de fomento del empleo de ActivaJaén, está beneficiando a los 97 municipios de la provincia, con el objetivo fundamental de reducir el desempleo en las zonas rurales y favorecer la diversificación laboral de los ciudadanos más allá del ámbito de la agricultura.

La medida, puesta en marcha por la Diputación Provincial de Jaén, el Gobierno Central y la Junta de Andalucía, ha consistido en ofrecer formación a las alumnas sobre cuidados y asistencia domiciliaria, aprovechando el importante nicho de empleo que se crea con la recientemente aprobada Ley de Dependencia. No en vano, se estima que con dicha Ley se van a necesitar más de 4.000 trabajadores sólo en la provincia de Jaén para atender a personas mayores con movilidad reducida o discapacitados, por lo que este programa representa una gran oportunidad para entrar en el mercado de trabajo para mujeres que no lo han tenido fácil.

Un dato muy significativo sobre esta actividad es que sólo 9 de los 650 integrantes del alumnado han sido hombres. En este sentido, el anterior delegado de Empleo de la Junta de Andalucía, David Avilés, explicaba en la presentación de los cursos que dos tercios de las personas inscritas en el Régimen Especial Agrario son mujeres, “que desean trabajar y para las que esta formación, en el contexto actual de la Ley de Dependencia, les supone una buena oportunidad”, aseguró.

Respecto a la aceptación que ha tenido este innovador proyecto, la coordinadora del programa, Dolores Herrera, explica que ha sido “muy buena”. “Desde el punto de vista técnico el programa ha resultado un éxito. También ha contado con una buena acogida por parte de los ciudadanos y de las asociaciones que han colaborado con nosotros. Aunque al principio algunas alumnas se mostraban poco receptivas, con el tiempo han sido conscientes de su enorme utilidad, sobre todo en la actualidad con las previsiones de creación de puestos de trabajo que trae consigo la Ley de Dependencia. A la mayoría de nuestras alumnas les gustaría seguir trabajando con personas dependientes”, sostiene Herrera.

En esta misma línea, se expresa una de las beneficiarias del programa de este programa de atención a personas dependientes, cuyo nombre es Rosario Garrido. Esta alumna, que participó en el curso para formarse como técnico de ayuda a domicilio en su municipio, Martos, asegura que la formación recibida les ha abierto las puertas del mundo del trabajo a todas las participantes. “El curso me ha parecido muy positivo y reconfortante, por lo que me gustaría poder seguir trabajando con personas dependientes. Las que he atendido en mi periodo de formación han sido encantadoras. Esta actividad aporta mucha experiencia, no sólo profesional sino también personal ya que amplías y modificas tu visión sobre este colectivo”, añade Garrido.

Una de las entidades jiennenses que haAepsa02 300n recibido a alumnas de este proyecto ha sido la Asociación de Esclerosis Múltiple “Virgen del Carmen”, en sus sedes de Úbeda y Baeza. La psicóloga de la asociación, María José Novalbos, que conoció el proyecto a través de la Diputación Provincial de Jaén, considera necesarias este tipo de medidas. “Nosotros estamos encantados con el trabajo de las alumnas. La labor desempeñada ha sido hacer compañía a los enfermos en sus propias casas, ayudarles a hacer la compra, a dar un paseo o a solventarles cualquier problema que les pudiera surgir en su vida diaria”, aclara. El balance que realiza Novalbos es muy positivo, ya que considera que la experiencia ha sido gratificante y que ha generado un beneficio mutuo. “Los usuarios han quedado muy contentos y, por lo tanto, la asociación, también”, concluye.

Este programa, que ha sido galardonado recientemente con el Premio Progreso, que conceden la Federación Andaluza de Municipios y Provincias y la Fundación para el Desarrollo de los Pueblos de Andalucía para reconocer iniciativas que contribuyen al bienestar de la ciudadanía, tiene el objetivo de atender a dos colectivos sociales dentro de las personas dependientes. Por un lado, presta atención a una población mayor que cada vez vive más años, por lo que en muchas ocasiones precisa de ayuda para poder llevar a cabo su vida diaria. Por otro lado están las personas discapacitadas, para quienes ha resultado providencial la ayuda de estas mujeres a la hora de llevar a cabo diferentes tareas cotidianas.

Además, no hay que olvidar que este proyecto mete el dedo en la llaga de uno de los principales problemas que presenta la economía jiennense: la elevada tasa de paro femenino, que duplica a la masculina y que afecta especialmente a las mujeres que viven en el ámbito rural. Atender a personas dependientes representa para ellas una gran oportunidad para encontrar trabajo en unas zonas en las que es más complicado emplearse en sectores como el servicios o el industrial.

Por otra parte, algunos de los datos más relevantes de esta experiencia son, entre otros, que las 650 mujeres cuidadoras han prestado asistencia a unas 1.500 personas, de los 97 municipios de la provincia. La experiencia, que cuenta con un presupuesto de seis millones de euros, recoge 46 intensas acciones formativas y un equipo técnico específico de veinte personas.