La provincia de Jaén se va a beneficiar de 116 millones de euros destinados a la modernización y consolidación de regadíos. El anuncio lo ha hecho esta mañana la directora general del Agua del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino del Gobierno de España, Marta Moren, que ha manifestado que la mayoría de las intervenciones, incluidas en el marco de ActivaJaén, estará comenzada el próximo otoño. De esta manera, de los casi 170 millones de euros que va a invertir el Gobierno en materia de regadío en 21 actuaciones en la Cuenca Hidrográfica del Guadalquivir, casi 120 irán destinados a intervenciones en 14 proyectos de la provincia.
Marta Moren ha estado acompañada por el subdelegado del Gobierno en Jaén, Fernando Calahorro; el presidente de la Seiasa del Sur y Este, Manuel Ariza, la vicepresidenta primera de la Diputación Provincial de Jaén, Pilar Parra y el delegado del Gobierno andaluz en Jaén, Felipe López. La directora general del Agua ha calificado la aportación del Ministerio como “importantísima” para dar salida práctica a la modernización de los regadíos. “La apuesta se realiza gracias a ActivaJaén y a la aportación de los Fondos Europeos Feder de Desarrollo Regional, gestionados por le Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, con la que se sufraga el 70 por ciento de la inversión total en cada comunidad de regantes”, ha indicado.
Moren ha añadido que estas mejoras van a repercutir en la mejora del regadío, pero también en ofrecer una mayor calidad en el abastecimiento de agua. También ha informado de que 5 proyectos tienen tramitación y cuentan con un informe de Impacto Ambiental favorable, por lo que son intervenciones que ya se pueden llevar a cabo, y que el resto tiene la inversión asegurada por lo que pronto podrán ponerse “muchas primeras piedras”.
Por su parte, Fernando Calahorro ha asegurado que se trata del proyecto de regadíos más ambicioso de Andalucía y que, en breve, repercutirá en el desarrollo y la economía del campo jiennense.
Para Manuel Ariza, presidente del Seiasa (organismo dependiente del Ministerio de Medio Ambiente y que trabaja bajo la supervisión de la Agencia Andaluza del Agua), el próximo mes de septiembre se iniciarán muchas de las actuaciones que ya cuentan con inversión. “En un plazo de 5 ó 6 meses van a comenzar las obras de mejora en la mayor parte de las comunidades de regantes, un hecho que se va a ver reflejado en el aumento de la producción olivarera y, por lo tanto, en la economía jiennense”, ha destacado. No en vano, Ariza ha apuntado que el regadío en el olivar es altamente productivo ya que con menos de 1.500 metros cúbicos la producción se puede multiplicar hasta cuatro veces.
También ha repasado algunas de las actuaciones más importantes, como la comunidad de regantes de Nuestra Señora de los Dolores, de Arjona, que cuenta con una inversión de 28 millones de euros, aunque ha destacado que cualquier intervención, aunque con menor inversión, resulta igualmente relevante para la producción.
Junto a Moren, Calahorro y Ariza, han estado la vicepresidenta primera de la Diputación Provincial de Jaén, Pilar Parra y el delegado del Gobierno andaluz en Jaén, Felipe López, que se han reunido con las comunidades de regantes para informarles sobre las inversiones previstas y los plazos de ejecución. En este sentido, han informado de que las obras de modernización y consolidación de regadíos van a beneficiar a la zona regable de las Vegas Altas Sectores I al IX; zona regable de las Vegas Medias Altas, sector V-I; Zona regable de la comunidad de regantes de Nuestra Señora de Arjona; zona regable de Guadalmena, fase I; zona regable de la comunidad de regantes Santa María Magdalena de Mengíbar, fase I y zona regable de Rumblar en Andujar, fase I.
Estas actuaciones suponen la construcción de la red en alta y la ejecución de balsas de regulación y decantación, estaciones de bombeo e impulsión, estaciones de filtrado y la instalación de sistemas de telecontrol, dotados de dispositivos automáticos inteligentes con el fin de garantizar el correcto funcionamiento de todas las instalaciones.
Las redes en alta se realizarán con tuberías de diferentes materiales y diámetros que irán enterradas en zanjas de sección variable en función de sus diámetros. Las balsas de regulación serán capaces de acumular agua suficiente para suministrar a toda la superficie regable y las estaciones de bombeo e impulsión se proyectarán para elevar el caudal con la potencia necesaria en cada caso.
Según los datos aportados por el propio Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, todas las infraestructuras estarán dotadas de automáticos inteligentes y con el fin de abastecer de electricidad a todos los elementos electromecánicos se construirán o adecuarán nuevas infraestructuras que amplíen las instalaciones de electrificación de la zona, adaptándolas a las demandas previsibles futuras.
Los mismos datos aportados por el Gobierno indican que los beneficios económicos para los agricultores quedan patentes por la revalorización de los terrenos, gracias a la modernización de las infraestructuras y, por el incremento en la producción. También las mejoras ambientales vendrán determinadas por la reducción de la cantidad de agua empleada para el riego, la gestión eficiente y el uso racional así como por la menor dosis de agroquímicos necesarios, lo que implica la disminución de la contaminación difusa.